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Mar

Entendiendo Mejor el Estrés: Teoría Polivagal

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La teoría polivagal es una teoría neurocientífica que se enfoca en la regulación autonómica del organismo en respuesta a situaciones de estrés y peligro; es decir, la regulación del Sistema Nervioso Autónomo. Según esta teoría, el sistema nervioso autónomo humano se compone de tres sub-sistemas nerviosos distintos que han evolucionado a lo largo de la historia de la especie:

El sistema nervioso dorsal vagal: Es el sistema más antiguo y se encuentra en los vertebrados más primitivos. Se activa en situaciones de amenaza extrema y desencadena una respuesta de inmovilización o de desconexión emocional. Esta respuesta se manifiesta en una disminución del ritmo cardíaco, la respiración y la actividad metabólica, lo que puede llevar a la pérdida de conciencia o a la hibernación.

El objetivo es adaptarse al entorno desapareciendo, conservando la energía y los recursos disponibles. Lo podemos ver en los animales más sensibles que cuando se sienten en peligro pareciera que se hacen los muertos, o en videos de actividades extremas cuando las personas pierden la conciencia.

El sistema nervioso simpático: Es el sistema que se activa en situaciones de estrés y desencadena la respuesta de “lucha o huida”. Esta respuesta se caracteriza por un aumento de la frecuencia cardíaca, la respiración y la actividad metabólica, lo que permite al organismo enfrentar la amenaza o escapar de ella. Su objetivo es protegerse tomando la energía, atención, fuerza y capacidad;  para huir o confrontar.

El sistema nervioso ventral vagal: Es el sistema más reciente y está relacionado con la respuesta de “engagement” y de conexión social. Se activa cuando el organismo percibe un ambiente seguro y se siente en control de la situación. Esta respuesta se caracteriza por un aumento del tono vagal (la actividad del nervio vago) que favorece la relajación, la digestión, la sociabilidad y la conexión emocional con los demás, permitiéndonos relacionarnos con otros, aprender, crecer, nutrirnos, descansar, entre otros.

Según la teoría polivagal, estos tres sistemas nerviosos actúan en una jerarquía, en la que los sistemas más primitivos, en situaciones de peligro, tienen prioridad sobre los sistemas más avanzados. Por ejemplo, si una persona se encuentra en una situación de amenaza extrema, su sistema dorsal vagal se activará para asegurar su supervivencia, lo que hará que pierda la conexión con su entorno social y emocional. Por otro lado, si una persona se siente segura y conectada con los demás, su sistema ventral vagal se activará para favorecer la relajación, la sociabilidad y la conexión emocional.

La capacidad de los humanos para regular su respuesta al estrés y la amenaza está relacionada con la flexibilidad y la eficacia del sistema nervioso ventral vagal. Una persona que tiene dificultades para regular sus emociones y su respuesta al estrés, puede beneficiarse de intervenciones o sesiones de trabajo que se centran en la regulación del sistema nervioso autónomo y en la promoción de la conexión social y emocional, como las prácticas basadas en la regulación autonómica o en las metodologías de co-regulación.