30
Mar

¿Existe el Estrés Positivo?, ¿Cómo diferenciarlo?

Comparte

El estrés es una respuesta fisiológica natural que nos ayuda a lidiar con las demandas del entorno. Aunque puede ser incómodo para algunos, el estrés puede ser muy útil en situaciones que requieren una respuesta rápida y efectiva. Sin embargo, no todo el estrés es igual. El estrés puede ser positivo o negativo, es decir, nos puede abrir o cerrar posibilidades, y la diferencia entre ellos puede ser significativa. Cuando logramos diferenciarlos podemos hacernos cargo de ellos de forma más efectiva y sin consecuencias físicas, mentales y emocionales.

El estrés positivo, también conocido como eustrés, es una forma de estrés que nos beneficia. Este tipo de estrés nos motiva a desafiarnos y crecer como personas. El estrés positivo puede ser una fuerza impulsora en nuestra vida, ayudándonos a alcanzar nuestras metas y objetivos. Por ejemplo, cuando nos preparamos para un examen o nos preparamos para una competencia, tomamos un nuevo proyecto o asumimos nuevos retos, experimentamos estrés positivo. Este tipo de estrés nos ayuda a enfocarnos, desarrollar habilidades, a estar alerta, y puede ayudarnos a rendir mejor.

El Eustrés, lo vivimos con emociones como el entusiasmo de aprender, el asombro de algo nuevo, la ambición de esas nuevas posibilidades tan deseadas, curiosidad, creatividad, la pasión, coraje o valentía, entre otras. Estas emociones vienen de la mano con cuerpos aguerridos, conectados con su fuerza, buscando mayor conexión y concentración, , moviéndose hacia esos desafíos que se deben o desean enfrentar.

Por otro lado, el estrés negativo, también conocido como distrés, es un tipo de estrés que puede ser dañino para nuestra salud y bienestar. El estrés negativo puede ser el resultado de situaciones estresantes prolongadas o de eventos traumáticos. Cuando experimentamos estrés negativo, nuestro cuerpo se ve inundado de hormonas del estrés, como el cortisol, lo que puede tener efectos negativos en nuestro cuerpo y mente. El estrés negativo puede causar problemas de salud, como enfermedades cardíacas, trastornos del sueño, obesidad,  depresión, entre muchas otras.

La principal diferencia entre el estrés positivo y el estrés negativo es la forma en la que cada individuo la experimenta y cómo les afecta. Como ya mencionamos anteriormente el estrés positivo puede ser beneficioso, mientras que el estrés negativo puede ser perjudicial.

El estrés positivo nos ayuda a enfrentar desafíos y a mejorar nuestra capacidad para manejar situaciones estresantes, diferentes a las conocidas. El estrés negativo, por otro lado, lo vivimos con situaciones abrumadoras que sobrepasan nuestra capacidad de respuesta por su intensidad o por lo prolongado de su exposición, causando daño a nuestro cuerpo y mente, dificultando el alcance de nuestros objetivos y limitando nuestra capacidad de respuesta al entorno.

Es importante recordar que todos experimentamos el estrés en algún momento u otro. Sin embargo, debemos ser conscientes de los efectos del estrés en nuestro cuerpo y mente y aprender a manejarlo de manera efectiva. Aprender técnicas de relajación, meditación, hacer ejercicio regularmente y mantener una alimentación saludable son formas efectivas de manejar el estrés negativo, aunque muchas veces no es suficiente. Del mismo modo, buscar apoyo emocional y social de amigos y familiares puede ayudarnos a manejar situaciones estresantes y a reducir los efectos del estrés negativo en nuestra vida.

Sin embargo, si ya estuviste expuesto prolongadamente al distrés, en nuestro cuerpo ocurre algo que llamamos desregulación de nuestro Sistema Nervioso Autónomo, por lo que es recomendable buscar a un especialista que te enseñe cómo regularlo de nuevo, de forma que tu capacidad y habilidad para manejar el eustrés o el distrés no se vea afectada en el futuro.

Una vez aprendida las técnicas no sólo tendrás un sistema nervioso autónomo nuevamente regulado, sino que también sabrás diferenciarlos en cada experiencia de tu vida, y conocerás como aumentar tu capacidad y habilidad para gestionar el estrés si tu vida lo requiere, lo que te ayuda a prevenir enfermedades y desarrollará mayor agilidad emocional.

Es importante ser conscientes de los efectos del estrés en nuestra vida y aprender a manejarlo de manera efectiva. Con las herramientas y técnicas adecuadas, podemos aprender a gestionar el estrés y utilizarlo como una fuerza impulsora para lograr nuestras metas y objetivos.