Por eso nuestros programas contienen elementos de incertidumbre, realidad, percepción del riesgo, excitación, interacción y esfuerzo, capaces de provocar que los participantes salgan de su “zona de confort” y afronten nuevos desafíos que les permitan reconocer sus patrones de conducta, superar sus limitaciones, generando nuevas actitudes y nuevas competencias.